Paraguay: tras el escándalo de Ueno Bank Peña quedó detenido

Paraguay: tras el escándalo de Ueno Bank Peña quedó detenido

El presidente de Paraguay, Santiago Peña, fue destituido este viernes en un juicio político por el Senado tras el escándalo financiero del Ueno Bank, cuyo cierre dejó a casi tres millones de ahorristas sin poder acceder a sus depósitos, y, en su lugar, juró el vicepresidente Pedro Alliana.

Conocida la resolución parlamentaria, el Ministerio Público de Paraguay ordenó la detención de Peña y del expresidente del Banco Central del Paraguay (BCP), Carlos Dagoberto Carvallo, en el marco de la investigación penal relacionada con el Ueno Bank.

En el caso de Peña, la Fiscalía dispuso que cumpla la detención en su domicilio, hasta tanto sea puesto a disposición del Ministerio Público en la Unidad Especializada de Delitos Económicos y Anticorrupción, reportó el diario local Hoy.

Por su parte, Carlos Carvallo deberá guardar detención en las dependencias que determine la Comandancia de la Policía Nacional.

Los agentes fiscales Christian Benítez Cáceres, Elena Fiore Franco y Silvia González Vester, de la Unidad Especializada de Delitos Económicos y Anticorrupción, junto con Ruth Benítez, de la Unidad Especializada de Delitos Informáticos, solicitaron al comandante de la Policía Nacional impartir las instrucciones necesarias para ejecutar las órdenes.

Peña había presentado su renuncia el jueves tras el colapso de la entidad, con la cual mantuvo vínculos comerciales en el pasado. Su dimisión no fue aceptada por el Congreso, que definió avanzar con el juicio político.

Por unanimidad, con un total de 44 votos, los senadores declararon culpable a Peña y fue destituido del cargo.

La definición fue seguida desde el Congreso paraguayo por el enviado especial de Cadena 3, Jonatan Raimundo, quien confirmó al aire la resolución del Senado: “Ha sido destituido Santiago Peña, el presidente de la Nación. Fue por unanimidad”, informó mientras los legisladores comenzaban a realizar declaraciones tras la votación.

El periodista describió una fuerte presencia de medios y colegas alrededor del presidente de la Cámara alta, en un escenario de expectativa por las consecuencias políticas de la decisión.

“Es un mensaje de que al pueblo hay que escuchar”

Tras conocerse la destitución, Raimundo dialogó con uno de los senadores que permanecían en el Congreso. Consultado sobre el significado de la decisión, el legislador sostuvo que se trataba de una señal dirigida a la dirigencia política y a las instituciones financieras.

“Es un mensaje de que al pueblo hay que escuchar y de que no se le toca el dinero y el bolsillo a la gente”, afirmó.

En su explicación, cuestionó las condiciones de los servicios públicos y mencionó las dificultades que atraviesa la población para acceder a la salud y la educación. En particular, criticó que algunas necesidades sanitarias deban ser cubiertas mediante actividades de recaudación comunitaria.

El senador también advirtió sobre la pérdida de confianza de la ciudadanía en las instituciones políticas, económicas y financieras. “Es sumamente difícil que vuelva la confianza porque se le ha hecho tanto daño al pueblo hace años y ya no confían en nada”, expresó.

Además, reconoció el costo político de haber defendido previamente el derecho de Peña a contar con una instancia de defensa. Según explicó, había sostenido que debía respetarse una garantía constitucional y otorgarse la prórroga solicitada, aunque esa postura recibió cuestionamientos.

“Es una garantía constitucional, pero es que la gente ya no confía en ninguno de nosotros, en nadie de la clase política”, señaló.

La crisis de Ueno Bank y la salida de Peña

La destitución se produjo después de la crisis generada por el colapso de Ueno Bank, que dejó a casi tres millones de ahorristas sin acceso a sus fondos y abrió cuestionamientos sobre los vínculos comerciales que Peña había mantenido con la entidad.

En medio de la presión política, el mandatario había presentado su renuncia el jueves, pero el Congreso no aceptó su dimisión y resolvió continuar con el juicio político.

Durante el proceso, los abogados defensores se presentaron ante el Senado sin la presencia del presidente, mientras que ocho diputados asumieron el papel de fiscales y expusieron las acusaciones. La Cámara Alta había rechazado previamente los planteos de la defensa y admitido las pruebas acusatorias.

La senadora Celeste Amarilla, una de las voces que respaldó la acusación, había sostenido que el procedimiento debía concluir con la destitución. También había señalado la existencia de indicios de que Peña habría gobernado en beneficio propio y de personas de su entorno.

Pedro Alliana asumirá la Presidencia

Con la aprobación de la sentencia política, Paraguay inicia una nueva etapa institucional. Pedro Alliana, quien se desempeñaba como vicepresidente, será juramentado por una comisión bicameral del Congreso para asumir la Presidencia.

La salida de Peña ocurre en un contexto de fuerte cuestionamiento a la dirigencia política y de incertidumbre por la situación de los ahorristas afectados por el caso Ueno Bank.