El Congreso paraguayo destituyó a Santiago Peña de su cargo como presidente
En una jornada histórica para la política paraguaya, el Congreso destituyó este viernes 6 de noviembre de 2026 al presidente Santiago Peña, luego de un acelerado juicio político por presunto mal desempeño de sus funciones y las denuncias vinculadas a la crisis financiera de Ueno Bank.
La decisión fue adoptada por el Senado con 44 votos a favor y una ausencia, sobre un total de 45 integrantes. De esta manera, Peña quedó separado de pleno derecho de la Presidencia de la República, cargo que ocupaba desde agosto de 2023.
El presidente del Senado, Basilio Núñez, anunció el resultado y declaró la culpabilidad del mandatario por mal desempeño de sus funciones.
La crisis de Ueno Bank precipitó su salida
El proceso de destitución se desencadenó tras la intervención del Banco Central de Paraguay a Ueno Bank, entidad financiera que atravesaba graves problemas de solvencia y mantenía vínculos empresariales con el entorno del mandatario.
Entre los principales cuestionamientos contra Peña figuraban presuntos conflictos de intereses, irregularidades en el manejo de fondos públicos y posibles intervenciones en los organismos de control financiero.
Las acusaciones también señalaban la concentración de importantes recursos del Instituto de Previsión Social (IPS) en la entidad bancaria.
Peña había presentado su renuncia el jueves 5 de noviembre, pero el Congreso decidió avanzar con el juicio político para determinar su responsabilidad política y evitar que su salida se concretara sin ese procedimiento.
Una crisis política y financiera sin precedentes recientes
La intervención de Ueno Bank generó una fuerte preocupación social, debido a que millones de paraguayos tenían cuentas o depósitos en la entidad. La situación provocó protestas en distintos puntos del país y reclamos de los ahorristas por la devolución de sus fondos.
El escándalo también derivó en renuncias de altos funcionarios y abrió investigaciones sobre las responsabilidades de autoridades y directivos bancarios.
Con esta decisión, Santiago Peña se convierte en el segundo presidente paraguayo destituido mediante juicio político desde el retorno de la democracia, después de Fernando Lugo, quien fue removido en junio de 2012.
La salida de Peña abre una nueva etapa de incertidumbre institucional en Paraguay, mientras el país enfrenta el desafío de recuperar la confianza en su sistema financiero y esclarecer las responsabilidades detrás de la crisis bancaria.
















