La lista de empresarios sancionados por Malvinas

La lista de empresarios sancionados por Malvinas

La ofensiva argentina por el petróleo en Malvinas sumó otra escala: hasta ahora las denuncias y los procedimientos sancionatorios apuntaban a compañías. En esta ampliación, el Gobierno incorporó nombres propios: los ejecutivos que integran los directorios y las estructuras de mando de las firmas que operan alrededor del archipiélago sin autorización nacional.

La posición oficial se apoya en que cualquier actividad de exploración o explotación de hidrocarburos en esas aguas requiere permiso argentino.

Seis apellidos de una misma compañía

De las siete personas identificadas, seis pertenecen a Eco (Atlantic) Oil & Gas, una exploradora independiente que cotiza en el AIM londinense y en el TSX Venture canadiense.

La razón está en una operación en curso: la empresa busca hacerse de la licencia PL001, ubicada en la cuenca norte de las islas y lindera al proyecto Sea Lion, mediante la adquisición de JHI Associates.

Al frente aparece Gil Holzman, cofundador, presidente y director ejecutivo, con más de veinticinco años en energía, minería y recursos naturales, sobre todo en África y América del Sur.

Antes de crear Eco Atlantic había fundado GP Minerals y entre 2003 y 2006 fue director gerente para Medio Oriente de Bombardier. Bajo su conducción, la firma desarrolló exploración costa afuera en Namibia, Guyana y Sudáfrica.

La presidencia no ejecutiva la ocupa desde marzo de este año Keith Hill, un veterano con cuatro décadas en el negocio: pasó más de veinte años en el Lundin Group y ocupó posiciones vinculadas a exploración y nuevos negocios en Occidental Petroleum y en Shell Oil Company, además de haber conducido Africa Oil Corp.

A quien reemplazó en ese cargo también figura en la lista: Peter William Nicol, especialista financiero con cuarenta años en el sector, hoy director no ejecutivo y titular del Comité de Auditoría. Su recorrido combina energía y finanzas: fue responsable de Oil & Gas en GMP Securities, directivo de Tristone Capital, director global de investigación petrolera en ABN AMRO y analista del sector europeo en Goldman Sachs.

Completan la nómina Alan Friedman, abogado sudafricano radicado en Canadá y cofundador de la compañía junto a Holzman y Colin Kinley, especializado en fusiones, adquisiciones y estructuración financiera de empresas de recursos naturales; Gadi Levin, director financiero, contador formado en Arthur Andersen y Ernst & Young que ingresó como controller en 2014; y Alice Carroll, vicepresidenta de Desarrollo de Negocios y Asuntos Corporativos, promovida a su cargo actual en enero, con quince años de experiencia y pasos previos por Azinor Catalyst y Seacrest Azimuth Group.

El financista de Mónaco

El séptimo nombre viene de otro lado. David Harry Williamson Dobson, conocido como Harry Dobson, es presidente no ejecutivo de Borders & Southern Petroleum, la británica que explora hidrocarburos en las islas desde hace años y a cuyo directorio ingresó en 2004.

Su perfil es el de un financista antes que el de un petrolero. Fue banquero de inversión y socio senior de Yorkton Securities, fundó Western Gold Exploration y, sobre todo, Kirkland Lake Gold, una minera canadiense que llegó a ser un actor de peso en la industria del oro.

Hoy preside North Peak Resources. Los registros societarios británicos consignan que tiene nacionalidad británica y domicilio en Mónaco.

Bancos, fondos y una empresa que también trabajó para Vaca Muerta

La ampliación no se limitó a los ejecutivos. Alcanzó también a accionistas y prestadores de servicios: Shlomo Eliahu Holdings como accionista de Navitas, y Aberdeen Group, HBOS Investment Fund Managers, SMR Advisors y Mizrahi Tefahot Bank como accionistas de Rockhopper, las dos compañías detrás de Sea Lion. Se sumaron además Bluewater y Noble en calidad de proveedores estratégicos.

Ahí aparece el punto más incómodo del listado. Bluewater es la firma neerlandesa vinculada al FPSO Aoka Mizu, la unidad flotante prevista para el proyecto en las islas.

Pero esa misma empresa fabricó las dos monoboyas destinadas al Vaca Muerta Oleoducto Sur, la infraestructura clave para evacuar y exportar el crudo neuquino. Es decir que un proveedor señalado por su participación en Malvinas también fue proveedor de la obra energética más estratégica del continente argentino.