Reforma laboral: cae el empleo registrado y crece la informalidad tras la sanción de la ley de Milei

Reforma laboral: cae el empleo registrado y crece la informalidad tras la sanción de la ley de Milei

A varios meses de la aprobación de la reforma laboral impulsada por el presidente Javier Milei, los primeros indicadores del mercado de trabajo muestran un escenario preocupante: disminuye el empleo registrado, aumenta la informalidad y crece la cantidad de trabajadores que quedan fuera del sistema formal.

Los datos oficiales y distintos relevamientos económicos ponen en discusión uno de los principales argumentos del Gobierno para defender la nueva legislación: que la flexibilización de las condiciones de contratación permitiría generar más puestos de trabajo y reducir el empleo no registrado.

De acuerdo con las estadísticas del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), desde la sanción de la Ley de Modernización Laboral, en marzo de 2026, se produjo una caída del empleo registrado. En el sector privado se perdieron alrededor de 36.500 puestos de trabajo, mientras que el deterioro laboral también se refleja en otros indicadores.

Uno de los datos más significativos corresponde a la informalidad. Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), durante el segundo trimestre de 2026 alcanzó al 45% de la población ocupada, frente al 43,2% registrado en el mismo período del año anterior. Esto representa un incremento de 1,8 puntos porcentuales.

En términos concretos, más de seis millones de personas trabajan actualmente en condiciones de informalidad en Argentina, sin acceso pleno a los derechos laborales y a la protección de la seguridad social.

Más informalidad y menos empleo de calidad

El crecimiento del trabajo informal aparece como una de las principales señales de alerta. Una parte importante de los nuevos puestos corresponde a actividades por cuenta propia, muchas veces vinculadas con la necesidad de generar ingresos ante la falta de oportunidades en el empleo asalariado registrado.

A este panorama se suma el aumento del desempleo. El INDEC informó que la desocupación llegó al 7,9% en el segundo trimestre de 2026, por encima del 7,6% registrado durante el mismo período del año anterior.

Los indicadores muestran así un mercado laboral con dificultades para generar empleo formal y con una creciente participación de trabajadores en modalidades más precarias.

Una reforma bajo cuestionamiento

La reforma laboral fue presentada por el Gobierno nacional como una herramienta para incentivar las contrataciones, reducir los costos empresariales y facilitar la incorporación de trabajadores al sistema registrado.

Sin embargo, los primeros resultados conocidos todavía no muestran una recuperación generalizada del empleo formal. Por el contrario, las estadísticas reflejan una continuidad en la pérdida de puestos registrados y un incremento de la informalidad.

Desde distintos sectores económicos y organizaciones vinculadas al mundo del trabajo advierten que la flexibilización de las normas laborales no garantiza por sí misma la creación de empleo. Señalan que también resulta fundamental la recuperación de la actividad económica, el fortalecimiento del consumo y la inversión productiva.

Un escenario que preocupa a los trabajadores

La evolución de los indicadores abre interrogantes sobre el impacto real de la nueva legislación y sus resultados en el mercado laboral argentino.

Mientras el Gobierno sostiene que los cambios necesitan tiempo para mostrar sus efectos, los números disponibles reflejan que, hasta el momento, la promesa de más empleo registrado todavía no se concreta.

Con una informalidad que alcanza al 45% de los ocupados y una caída sostenida del trabajo privado registrado, el desafío sigue siendo generar puestos de trabajo estables, con salarios dignos y derechos laborales.