Las fuertes nevadas en cordillera abren la posibilidad de llenar los cuatro diques de San Juan

Las fuertes nevadas en cordillera abren la posibilidad de llenar los cuatro diques de San Juan
Las fuertes nevadas en cordillera abren la posibilidad de llenar los cuatro diques de San Juan

Tras casi una década, San Juan podría volver a tener sus cuatro embalses a máxima capacidad durante el próximo verano

Las importantes nevadas registradas durante este invierno en la Cordillera cambiaron el escenario hídrico de San Juan y abrieron una expectativa que la provincia no tenía desde hace años: que los cuatro principales diques sanjuaninos puedan alcanzar su máxima capacidad durante el próximo verano.

Según las proyecciones que manejan las autoridades hídricas, el abundante manto níveo acumulado en las cuencas que alimentan al río San Juan permitiría generar un caudal extraordinario durante la temporada de deshielo. Si las estimaciones se cumplen, los embalses de Ullum, Punta Negra, Caracoles y Cuesta del Viento podrían recuperar niveles máximos.

La última vez que los cuatro embalses alcanzaron su máxima capacidad fue durante el ciclo hídrico 2016/2017. Ahora, casi diez años después, las condiciones de nieve acumulada permiten pensar nuevamente en un escenario de abundancia. 

Un verano con mucha más agua

Las estimaciones oficiales indican que el río San Juan podría registrar un derrame muy superior al promedio histórico. El promedio anual ronda los 1.993 hectómetros cúbicos, mientras que algunas proyecciones para esta temporada ubican el posible escurrimiento cerca de los 3.000 hm³.

En los tres embalses principales del río San Juan —Caracoles, Punta Negra y Ullum— todavía existe capacidad para almacenar alrededor de 700 hm³, por lo que el volumen proyectado permitiría recuperar ampliamente las reservas.

El proceso, sin embargo, será gradual. El agua no llegará de manera repentina a los embalses: el manejo de las presas deberá realizarse de forma técnica y progresiva, regulando los niveles y permitiendo también el escurrimiento controlado por el cauce del río.

La nieve será la clave

Los especialistas advierten que todavía existe un factor determinante: cuánto de la nieve acumulada finalmente se transformará en agua y con qué velocidad se producirá el deshielo.

Las mayores crecientes se esperan principalmente durante diciembre y enero, aunque el comportamiento de las temperaturas durante la primavera y el verano será fundamental para determinar el volumen final que llegará a los embalses.

La situación ya generó un cambio en la planificación hídrica provincial. El Gobierno viene preparando los cuatro diques para enfrentar el posible incremento de los caudales y realizó previsiones de mantenimiento ante el nuevo escenario.

Una oportunidad después de años de sequía

El posible llenado de los cuatro diques representaría mucho más que una postal esperada por los sanjuaninos. Significaría recuperar reservas estratégicas para afrontar futuros períodos secos, garantizar disponibilidad para el sistema productivo y mejorar las condiciones para la generación hidroeléctrica.

Después de años marcados por la escasez hídrica, San Juan podría ingresar a un verano completamente diferente: con una cordillera cargada de nieve, mayores caudales y la posibilidad concreta de volver a ver sus cuatro embalses llenos al mismo tiempo.

De concretarse las actuales proyecciones, sería un escenario extraordinario para la provincia y apenas la segunda oportunidad histórica en que los cuatro grandes embalses sanjuaninos alcanzarían simultáneamente su máxima capacidad.