Francia en llamas: una bomba molotov contra la Policía, cientos de detenidos y una nueva huelga
Francia atraviesa una nueva ola de tensión social tras el tercer sábado consecutivo de protestas contra el Gobierno de Emmanuel Macron. Las manifestaciones del 31 de octubre dejaron 779 detenidos y 116 policías heridos en todo el país.
En París, un gendarme sufrió quemaduras leves tras recibir el impacto de una bomba molotov, en un ataque que la Justicia investiga como tentativa de homicidio.
El episodio ocurrió durante una manifestación en el este de la capital francesa, donde un grupo de personas lanzó artefactos incendiarios contra las fuerzas de seguridad. Las imágenes mostraron cómo el uniforme de un agente se prendió fuego.
El ministro del Interior, Laurent Nuñez, calificó el hecho de "tentativa de homicidio", mientras que la Fiscalía de París abrió una investigación.
Menos manifestantes, pero cientos de detenidos en Francia
Pese a los incidentes, el Gobierno francés destacó una disminución de la violencia y de la participación respecto de las jornadas anteriores. Según cifras oficiales, 320.000 personas salieron a las calles, frente a las 550.000 registradas el sábado previo, de acuerdo con EFE.
También descendió la cantidad de arrestos: los 779 detenidos contrastan con los 1.314 de la semana anterior y los 2.628 del 17 de octubre, cuando se produjeron graves disturbios.
Durante la jornada se desplegaron unos 70.000 policías y gendarmes en todo el territorio. En París, las autoridades restringieron el acceso a sectores céntricos y reforzaron la seguridad durante Halloween para evitar nuevos enfrentamientos.
Las protestas reunieron a estudiantes, sindicatos, jubilados, activistas climáticos y miembros del movimiento de los chalecos amarillos. Los reclamos incluyen el deterioro de la educación pública, la pérdida del poder adquisitivo y el aumento del costo de vida.
Francia se prepara para otra semana de protestas y una huelga general
Aunque la movilización perdió fuerza, el conflicto está lejos de terminar. Las organizaciones estudiantiles convocaron a retomar los bloqueos en escuelas secundarias y universidades desde el martes, tras el receso de otoño.
Además, los sindicatos preparan una huelga general para el jueves 5 de noviembre, a la que también podrían sumarse trabajadores ferroviarios y otros sectores.
"No se han atendido nuestras reivindicaciones", aseguró Sabrine Kharbach, portavoz de Union étudiante, en declaraciones a Franceinfo.
Los estudiantes reclaman una inversión de 10.000 millones de euros para mejorar la educación pública. El Gobierno prometió reducir la cantidad de alumnos por aula, contratar docentes y modificar Parcoursup, el sistema de admisión universitaria.
Por su parte, el primer ministro Sébastien Lecornu pidió acelerar las respuestas a las necesidades de los 200 establecimientos educativos con mayores deficiencias.
Mientras el Ejecutivo asegura que afrontará los próximos días con "humildad" y "vigilancia", Francia se prepara para una semana decisiva, con nuevas movilizaciones que podrían reavivar el conflicto social.














