El riesgo país se dispara a 918 puntos en una jornada negativa para los bonos y las acciones argentinas
El indicador elaborado por JP Morgan trepó un 7,7% y alcanzó su nivel más alto en más de un año. Los títulos de deuda en dólares registraron fuertes pérdidas y el S&P Merval operó en terreno negativo, mientras Wall Street profundizó las bajas.
El mercado financiero argentino atraviesa una nueva jornada de tensión. El riesgo país se disparó este jueves 5 de noviembre hasta los 918 puntos básicos, en medio de una fuerte caída de los bonos soberanos y las acciones de empresas argentinas que cotizan tanto en Buenos Aires como en Wall Street.
El indicador elaborado por JP Morgan avanzó 66 unidades respecto del cierre del miércoles, cuando había terminado en 852 puntos. La suba representa un incremento del 7,7% en una sola jornada y llevó al índice a su nivel más elevado desde octubre de 2025.
De esta manera, el riesgo país acumula un aumento del 16,7% en lo que va de noviembre y del 60,8% desde comienzos de 2026. Además, más que duplicó su valor respecto del mínimo de 402 puntos que había registrado a mediados de julio.
Caída de los bonos y presión sobre el mercado
El deterioro de los activos argentinos se reflejó principalmente en los títulos de deuda soberana en dólares, que registraron pérdidas generalizadas.
Los bonos Bonares y Globales retrocedieron alrededor del 1% en promedio, con bajas que llegaron a ubicarse cerca del 3% en algunas emisiones de mayor plazo.
Este comportamiento explica el salto del riesgo país: cuando cae el precio de los bonos, aumenta el rendimiento que exigen los inversores para mantener deuda argentina y, como consecuencia, se amplía la diferencia respecto de los títulos del Tesoro estadounidense.
La presión también alcanzó a las acciones. El índice S&P Merval registraba una caída cercana al 3,9% en pesos y del 3,7% medido en dólares durante las operaciones del mediodía.
Entre las compañías argentinas que cotizan en Nueva York, una de las mayores bajas correspondía a Mercado Libre, cuyos papeles llegaron a desplomarse alrededor del 15% tras la presentación de sus resultados trimestrales.
También operaban en terreno negativo distintas empresas energéticas y entidades financieras.
Wall Street y el escenario internacional
La rueda negativa de los activos argentinos coincidió con una fuerte caída de los principales indicadores de Wall Street.
El Nasdaq encabezaba los retrocesos, afectado especialmente por las ventas en el sector tecnológico y de semiconductores. La volatilidad internacional, las repercusiones de las elecciones de medio término en Estados Unidos y la incertidumbre sobre el escenario político y económico regional también formaron parte del contexto que enfrentaron los inversores.
En el plano local, a esos factores se suman las dudas sobre la evolución de la actividad económica, la acumulación de reservas y la capacidad de Argentina para afrontar sus compromisos financieros de los próximos años.
El calendario de vencimientos de deuda en moneda extranjera previsto para 2027 constituye otro elemento que los operadores siguen de cerca.
Qué significa un riesgo país de 918 puntos
El riesgo país mide la diferencia entre el rendimiento de los bonos soberanos argentinos y el de los títulos del Tesoro de Estados Unidos, utilizados como referencia internacional.
Cuando el indicador aumenta, significa que los inversores consideran que prestar dinero a la Argentina implica un riesgo mayor y, por lo tanto, exigen una rentabilidad adicional.
En términos técnicos, 918 puntos básicos representan una diferencia de 9,18 puntos porcentuales respecto de la tasa de referencia estadounidense. Esto no significa que el país pague automáticamente esa tasa por todos sus préstamos, pero sí refleja las dificultades para conseguir financiamiento en los mercados internacionales a costos más bajos.
Un mercado que vuelve a mirar los próximos vencimientos
La nueva escalada del riesgo país representa un retroceso respecto de los niveles que el Gobierno había conseguido alcanzar durante el invierno, cuando el indicador llegó a ubicarse por debajo de los 500 puntos.
El deterioro de las últimas semanas vuelve a poner bajo la lupa la confianza de los inversores, la capacidad de acumulación de reservas y las perspectivas de financiamiento externo.
Con los 918 puntos registrados este jueves, la deuda argentina vuelve a quedar por encima de una barrera que había logrado perforar durante buena parte del año.
La evolución de los bonos, el comportamiento de Wall Street y las señales económicas del Gobierno serán determinantes para observar si el indicador consigue estabilizarse o continúa escalando. El dato de 918 puntos corresponde a las operaciones de la jornada y puede modificarse hasta el cierre de los mercados.
















