Rodrigo Paz acusó a Evo Morales de querer "destrozar Bolivia"
El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, cargó con dureza contra el exmandatario Evo Morales en medio de la crisis política y social que atraviesa el país y lo acusó de intentar desestabilizar a su Gobierno a través de las protestas y bloqueos que se multiplican desde hace semanas.
En declaraciones concedidas al diario Clarín, Rodrigo Paz definió a Evo Morales como “un enfermo embrutecido por el poder” y sostuvo que el líder del Movimiento al Socialismo está dispuesto a “hacer todo lo posible” para derribar al actual Gobierno, incluso “más allá de muertos” y de la confrontación social.
“Es un hombre que está embrutecido por el poder y hará todo lo posible para, más allá de muertos, más allá de la confrontación, más allá de destrozar a Bolivia, derrocar este proceso democrático”, afirmó el mandatario boliviano.
El jefe de Estado aseguró además que las protestas no responden únicamente a un conflicto interno y denunció la existencia de una supuesta articulación internacional para debilitar su administración. En ese marco, mencionó el respaldo recibido por parte de Javier Milei, José Antonio Kast, el Gobierno de Estados Unidos y Luiz Inácio Lula da Silva.
Las declaraciones del mandatario se producen en un contexto de máxima tensión política. El Congreso boliviano aprobó este martes la derogación de una ley que limitaba la aplicación de estados de excepción y restringía la intervención de las Fuerzas Armadas en conflictos internos, una decisión que deja al Gobierno con mayores herramientas para actuar frente a las protestas.
La crisis comenzó a principios de mayo con reclamos económicos impulsados por distintos sectores sindicales y sociales, pero luego escaló hasta convertirse en un movimiento que exige la renuncia presidencial. Los bloqueos de rutas y las manifestaciones afectan a varias regiones del país y provocaron problemas de abastecimiento de alimentos, combustibles y medicamentos.
El Gobierno confirmó además la muerte de un manifestante de 24 años durante disturbios registrados en La Paz, mientras crecen las advertencias de sectores opositores y organizaciones políticas sobre posibles violaciones a los derechos humanos si se avanza con medidas de excepción y una mayor participación militar en el control de las protestas.
Desde el oficialismo sostienen que las movilizaciones buscan “alterar el orden democrático” y responsabilizan directamente a Evo Morales, quien permanece prófugo en una causa vinculada a una presunta trata de una menor.















