Javier Milei está perdiendo el voto joven? Las encuestas muestran señales de desgaste, pero todavía conserva un núcleo fuerte

Javier Milei está perdiendo el voto joven? Las encuestas muestran señales de desgaste, pero todavía conserva un núcleo fuerte

El electorado joven fue uno de los principales pilares del ascenso político de Javier Milei. Sin embargo, distintos estudios realizados durante 2026 muestran que ese respaldo comenzó a deteriorarse. La economía, el empleo y las dificultades para llegar a fin de mes aparecen entre las principales razones del cambio. Aun así, los menores de 30 años continúan siendo el segmento etario que mantiene una mejor valoración del Presidente.

El vínculo entre Javier Milei y los jóvenes atraviesa una etapa diferente a la que caracterizó los primeros años del fenómeno libertario. El Presidente todavía conserva una importante cuota de apoyo entre las nuevas generaciones, pero distintas encuestas advierten que parte de aquel entusiasmo inicial comenzó a transformarse en dudas, desencanto o directamente pérdida de apoyo.

Uno de los datos más contundentes surge de una encuesta del Instituto Universitario CIAS realizada entre mayo y junio de 2026 sobre 964 jóvenes de entre 16 y 24 años de barrios populares del Área Metropolitana de Buenos Aires. El estudio señala que el 58% de quienes habían votado a Milei en 2023 volvería a elegir a La Libertad Avanza, mientras que el 42% no repetiría aquella decisión. Dentro de ese último grupo, un 16% se inclinaría actualmente por el peronismo, mientras que otros manifiestan dudas, abstención o voto en blanco.

El dato es especialmente significativo porque permite observar qué ocurrió con una parte del electorado que acompañó al libertario en el balotaje de 2023.

La economía, en el centro del malestar

El deterioro económico aparece como uno de los principales factores detrás del cambio de humor.

Un relevamiento de Zuban Córdoba citado recientemente señala que dos de cada tres jóvenes consideran que su situación económica no mejoró durante el gobierno de Milei. Además, el 71,3% de los jóvenes de entre 18 y 30 años manifestó recurrir a sus ahorros para poder llegar a fin de mes.

Para una generación que había encontrado en el discurso libertario una promesa de transformación profunda, la dificultad para acceder a un empleo estable, ahorrar, independizarse o proyectar un futuro puede convertirse en un factor decisivo.

La cuestión económica también aparece en los estudios generales de opinión pública. Una encuesta difundida en agosto mostró que alrededor del 70% de los argentinos considera negativa la situación económica actual, mientras que la desaprobación de la gestión presidencial se ubicó entre el 58% y el 62% según diferentes mediciones.

Pero Milei todavía tiene una fortaleza: los jóvenes

Hablar de una pérdida total del voto joven sería, por ahora, apresurado.

Otros estudios muestran que los menores de 30 años continúan siendo el grupo donde Milei registra sus mejores niveles de aprobación.

Una medición de Radar Trends realizada a mediados de julio ubicó en 62,2% la evaluación positiva de la gestión de Milei entre los jóvenes de 16 a 29 años, muy por encima de los niveles registrados entre los grupos de mayor edad.

También una encuesta nacional de mayo mostró que la aprobación del Gobierno alcanzaba el 42% entre los jóvenes, mientras que el promedio general era considerablemente menor.

Esto demuestra que el escenario es más complejo que una simple pérdida del voto juvenil: Milei continúa siendo competitivo entre los jóvenes, pero su capacidad para retener a quienes lo acompañaron en 2023 parece haberse debilitado.

Un electorado cada vez más volátil

El desafío para el oficialismo no es solamente que algunos jóvenes dejen de apoyar a Milei. El problema mayor es que ese electorado puede no trasladar automáticamente su voto hacia otra fuerza.

Un estudio de Zuban Córdoba citado en julio encontró que Milei era el dirigente individualmente más elegido entre los jóvenes de 16 a 35 años, aunque la suma de las distintas expresiones peronistas superaba a La Libertad Avanza. El mismo relevamiento advertía sobre un fuerte desinterés electoral y señalaba que ninguna figura política alcanzaba el 35% de imagen positiva entre los jóvenes.

La situación plantea un escenario de elevada volatilidad. Los jóvenes que se alejan del oficialismo no necesariamente se transforman en votantes de la oposición. Una parte puede optar por otras fuerzas, mientras que otra puede inclinarse por la abstención, el voto en blanco o simplemente esperar hasta el momento de la elección.

El dato que preocupa al Gobierno

Un análisis publicado recientemente sobre la evolución del Índice de Confianza en el Gobierno de la Universidad Torcuato Di Tella señala que la confianza entre los menores de 30 años llegó a su nivel más bajo desde el inicio de la gestión de Milei y, por primera vez, quedó por debajo del promedio general.

El dato tiene importancia electoral. Los menores de 30 años representan aproximadamente el 26% del padrón, cerca de 9,4 millones de electores. Por eso, una modificación significativa en las preferencias de este segmento puede tener un impacto considerable en cualquier elección nacional.

¿Se terminó el romance entre Milei y los jóvenes?

No necesariamente.

La evidencia disponible muestra un escenario de desgaste, pero no un abandono masivo. Milei todavía mantiene una ventaja importante entre los sectores jóvenes respecto de otros grupos etarios. Al mismo tiempo, algunos estudios detectan una pérdida de adhesión respecto de 2023 y una creciente preocupación por la situación económica.

La clave estará en determinar si esa pérdida de entusiasmo es transitoria o si representa un cambio estructural en la relación entre el Presidente y una generación que fue fundamental para su llegada al poder.

El desafío para Milei será recuperar la expectativa que movilizó a muchos jóvenes en 2023: la idea de que el cambio económico podía traducirse rápidamente en mejores oportunidades personales.

Si esa expectativa vuelve a fortalecerse, el Presidente podría conservar buena parte de su principal bastión electoral. Si, en cambio, la frustración económica continúa creciendo, el voto joven podría convertirse en uno de los principales factores de incertidumbre para el oficialismo.

Por ahora, más que haber perdido definitivamente el voto joven, Milei enfrenta algo quizás más importante: la pérdida de la certeza de que ese voto seguirá siendo suyo.