Ciberdelitos: el 43% de los usuarios fue víctima de hackeos y fraude de identidad
CertiSur y la consultora D´Alessio Irol publicaron los resultados de su informe anual de percepción sobre seguridad digital, ciberdelitos y tendencias tecnológicas correspondiente al año 2026. La investigación, que consolida respuestas de 500 adultos, se desarrolla en un contexto donde las principales inquietudes ciudadanas se dividen entre la incertidumbre en la situación económica (65%) y la inseguridad o delincuencia (61%).
Avance de los contratos y herramientas de validación
Los registros demográficos del estudio indican que la penetración de Internet alcanza a 41,2 millones de usuarios, una cifra equivalente al 90% de la población. Dentro de este ecosistema de conectividad, el 43% de los individuos generó o recibió un contrato en línea durante el último período, lo cual refleja una variación en ascenso de 15 puntos porcentuales frente a los indicadores del año 2025. A pesar de este volumen de uso, el 80% de las personas encuestadas afirma carecer de procedimientos técnicos para detectar alteraciones en la autenticidad de los documentos en formato digital. Adicionalmente, el 76% declara desconocer los pasos formales para iniciar reclamos ante problemas en la recepción o validación de los archivos.
Incidentes de seguridad y retroceso en la confianza
En el área de incidentes informáticos, los datos muestran que el 43% de los usuarios resultó víctima de hackeos o fraudes durante 2025 y los primeros meses de 2026. Específicamente, la modalidad con mayor número de reportes es la suplantación de identidad o phishing, vehiculizada a través de la aplicación WhatsApp (31%), el servicio de correo electrónico (23%) y los llamados por teléfono (20%). Durante muchos años el desafío estuvo puesto en lograr que las personas adoptaran los canales digitales. Hoy ese objetivo está cumplido: nueve de cada diez argentinos utilizan Internet y cada vez realizan más operaciones en línea. El nuevo reto es que esa experiencia sea segura. La confianza ya no depende únicamente de la tecnología, sino de la capacidad de validar identidades, proteger la información y ofrecer procesos simples que den certezas al usuario.
Como consecuencia de la ocurrencia de estos eventos, la expectativa de los individuos sobre el accionar de las organizaciones mostró alteraciones a la baja. De hecho, el porcentaje de usuarios que confía en la prevención de fraudes por parte de las empresas y los bancos pasó del 83% en la medición de 2025 al 40% en 2026. En respuesta a esta coyuntura, el 48% de la muestra adoptó medidas de seguridad y el 17% detuvo sus operaciones en determinadas plataformas web. Las herramientas de prevención con mayor nivel de utilización actual son el uso de contraseñas (91%), la inhabilitación de archivos provenientes de correos desconocidos (76%) y la autenticación mediante SMS (59%).















