Milei va por el liderazgo de los dirigentes conservadores de América Latina
La Conferencia Política de Acción Conservadora (CPAC) organizada por la Unión Conservadora Estadounidense, es más que un foro para ideólogos de ese espectro político. En los últimos años se convirtió en un punto de encuentro, de referencia, para mezclarse con dirigentes poderosos.
Por ejemplo, hace un año el presidente estadounidense, Donald Trump abrió su mansión en Mar-a-Lago, Palm Beach, Miami para la reunión anual de la CPAC, de la que participó como orador Javier Milei y donde se cruzó con el dueño de X y TESLA, Elon Musk.
La organización tiene una trayectoria extensa. Fue fundada en 1964 y se convirtió en el foro conservador más antiguo de los Estados Unidos.
En su sitio web oficial, se lee que la organización tiene como objetivos “preservar y proteger los valores de la vida, la libertad y la propiedad de todos los estadounidenses”.
Pero esos valores se divulgaron entre figuras de la política emergente de Latinoamérica que, como Javier Milei, comprendieron que al Foro de San Pablo de orientación progresista se le debía oponer un coloquio de liberales conservadores.
Y, por allí se anotaron, el mandatario salvadoreño, Nayib Bukele, el mexicano Eduardo Verástegui, y, también, la ex primera ministra británica Liz Truss; el presidente del partido español Vox, Santiago Abascal; y el líder del Partido de la Independencia del Reino Unido, Nigel Farage.















