México da un paso revolucionario para democratizar el Poder Judicial
México dio un paso revolucionario para democratizar el Poder Judicial al aprobar en septiembre de 2024 una reforma histórica que establece que jueces, magistrados y ministros serán elegidos mediante voto popular, por primera vez en el país.
Esta reforma, impulsada por el expresidente Andrés Manuel López Obrador y respaldada por la mayoría legislativa de Morena y sus aliados, busca transformar profundamente la estructura judicial para reducir la impunidad, aumentar la rendición de cuentas y eliminar las élites internas del Poder Judicial.
El proceso electoral extraordinario se inició el 1 de junio de 2025, con la elección de 881 cargos judiciales, incluyendo ministros de la Suprema Corte, magistrados y jueces de distrito, en una votación inédita que involucró a la ciudadanía directamente en la selección de sus jueces. Los cargos elegidos tendrán mandatos prolongados (de 8 a 11 años para ministros y 9 años para jueces y magistrados, con posibilidad de reelección), y los jueces que no resulten electos perderán beneficios como la pensión vitalicia.
Esta reforma ha generado una fuerte confrontación política entre el oficialismo y la oposición, además de protestas dentro del propio Poder Judicial, que ve amenazada su autonomía tradicional. Sin embargo, para el gobierno y expertos, la elección popular representa un avance hacia un Poder Judicial más transparente, responsable ante la ciudadanía y menos permeable a intereses privados que antes utilizaban la justicia para proteger privilegios.















