Donald Trump recibió a María Corina Machado en la Casa Blanca
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y la dirigente opositora venezolana y Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, almorzaron este jueves en la Casa Blanca para analizar la situación política y económica de Venezuela tras la salida de Nicolás Maduro del poder. No hubo declaraciones a la prensa.
Según la agenda oficial difundida, el encuentro se realizó a las 12.30 horas de Washington en un comedor privado y se desarrolló sin acceso a la prensa, en un contexto de alta tensión regional y fuertes movimientos diplomáticos de Washington en el Caribe.
La visita de Machado coincide con una nueva incautación de un petrolero vinculado a Venezuela por parte de fuerzas estadounidenses. De acuerdo con el Comando Sur de EE.UU., el buque Veronica fue interceptado en una operación realizada de madrugada y “sin incidentes”, al considerar que operaba en violación de la denominada “cuarentena” impuesta por Trump a embarcaciones sancionadas en la región.
La llegada de Machado a Washington
Machado llegó a Washington con un perfil cauteloso. Incluso llegó a sugerir compartir el galardón con Trump, una posibilidad que fue descartada por el Instituto Nobel.
En paralelo, la administración estadounidense avanza con un ambicioso plan energético: Trump anunció su intención de controlar de manera indefinida los recursos petroleros venezolanos y lanzó una iniciativa de 100 mil millones de dólares para desarrollar la industria, incluyendo la refinación y la distribución global del crudo. Parte central de esa estrategia es frenar la salida de petróleo mediante buques sancionados o pertenecientes a una llamada “flota en la sombra”.
“El único petróleo que saldrá de Venezuela será el que esté coordinado de forma adecuada y legal”, afirmó el Comando Sur en un comunicado reciente. No obstante, ejecutivos de grandes petroleras, como el CEO de ExxonMobil, Darren Woods, advirtieron que Venezuela sigue siendo “no invertible” sin cambios profundos en su marco legal y comercial.
El almuerzo entre Trump y Machado se produce así en un escenario de reacomodamiento político, donde el control del petróleo aparece como el eje central de la estrategia estadounidense sobre el futuro de Venezuela.















