Lamine Yamal celebró el título mundial con su hermanito Keyne, la otra estrella viral de España

Lamine Yamal celebró el título mundial con su hermanito Keyne, la otra estrella viral de España

Lamine Yamal celebró la consagración de España en el Mundial 2026 con su hermanito Keyne, en una de las escenas más tiernas y virales que dejó la final ante la Selección argentina en el MetLife Stadium de Nueva York-Nueva Jersey.

Después del triunfo por 1 a 0 de la “Furia Roja”, con gol de Ferran Torres en el alargue, el pequeño de tres años ingresó al campo de juego vestido con la camiseta de España y corrió directo hacia su hermano mayor, que lo levantó en brazos y lo abrazó en medio de los festejos.

La imagen recorrió rápidamente las redes sociales y se convirtió en uno de los momentos más compartidos de la celebración española, no solo por la emoción del reencuentro, sino porque Keyne ya había sido uno de los personajes más queridos y comentados de todo el Mundial.

Durante el torneo, el hermano menor de Yamal apareció una y otra vez en las transmisiones y en los videos virales: festejó goles desde la tribuna, bailó, hizo gestos espontáneos, celebró con euforia las victorias de España y hasta provocó sonrisas del propio Lamine desde el campo de juego.

Una de sus primeras apariciones fuertes se dio durante el triunfo de España ante Austria, cuando las cámaras lo captaron celebrando un gol con una naturalidad que conquistó a los hinchas. Desde entonces, cada nueva reacción suya empezó a transformarse en contenido viral.

También volvió a ser protagonista en el partido ante Bélgica y en la semifinal frente a Francia, cuando corrió para abrazar a Lamine después de la clasificación a la final. La escena se repitió, multiplicada por la emoción, en la noche del título mundial.

Keyne es medio hermano materno de Lamine y nació en septiembre de 2022. La enorme diferencia de edad entre ambos no impidió que construyeran una relación muy cercana, algo que el propio futbolista español ya había dejado claro durante la Copa del Mundo.

Me emociona ver a mi hermano ser feliz, a mi madre viviendo la vida que siempre ha soñado. Al final es lo que yo deseo, es el sueño más grande de un niño, aparte del fútbol y de todo”, había contado Yamal en una conferencia de prensa.

Luego, el delantero del Barcelona fue todavía más sentimental: “Mi hermano es todo para mí, es como si fuera mi hijo y estoy enamorado de él”.

Por eso, el abrazo en el césped tras la final no fue una imagen más. Fue el cierre perfecto para una historia paralela que acompañó el camino de España al título: la del chico prodigio que brilló dentro de la cancha y la de su hermanito, que desde afuera terminó convirtiéndose en una pequeña celebridad del Mundial.

Con apenas tres años, Keyne fue la cara más simpática de la intimidad española y uno de los fenómenos virales del torneo. Y en la noche en la que España volvió a levantar la Copa del Mundo, tuvo su propio festejo de campeón junto a Lamine, su hermano y máximo ídolo.