Gritos y escándalo en la Cámara de Diputados

Gritos y escándalo en la Cámara de Diputados

Por la controversia de la designación de miembros al Consejo de la Magistratura, la oposición inicialmente no dio quórum a la sesión preparatoria de la Cámara de Diputados, ante lo cual desde el Frente de Todos apelaron a un artículo reglamentario para declarar la continuidad de las actuales autoridades, entre ellas la de la presidenta,Cecilia Moreau. Desde Juntos por el Cambio consideraron la sesión nula, por lo que se desató una situación de gritos y abucheos entre los legisladores. Pese a esto, comenzó el tratado de proyectos de creación de universidades, aunque finalmente numerosos diputados abandonaron el recinto y la sesión debió se levantada por falta de quórum. Acompañó la decisión el Interbloque Federal, espacio clave para el oficialismo,

Moreau es cuestionada por haber frenado los nombramientos de cuatro legisladores del cuerpo al órgano encargado de la selección y remoción de jueces. Es por ello que Juntos por el Cambio manifestó con intensidad su malestar.

Fernando Iglesias (PRO), Waldo Wolff (PRO) , Silvia Lospennato (PRO) eran algunos de los diputados que iban y venían en ese torbellino. Karina Banfi (UCR) y Maximiliano Ferraro (CC) eran dos de los más desencajados, haciendo gesticulaciones permanentes y golpeando las bancas con sus palmas con fuerza para hacer oír el descontento. "Usted a mí no me va a callar Ritondo", se la oyó decir a Moreau a Cristian Ritondo, también del PRO.

Cuando parecía caída la sesión -antes de que ocurriera oficialmente- por la imposibilidad del oficialismo de juntar 129 presencias en las bancas, y transcurrida una hora desde la hora formal de la convocatoria, el miembro de mayor edad de los asistentes en el recinto, Carlos Heller, se sentó en el atril de la presidenta y comunicó que de acuerdo al artículo 37 del reglamento de la cámara corresponde prorrogar por tiempo indeterminado el mandato de las actuales autoridades.