El Gobierno apunta contra la "casta sindical"
Con la adhesión de la CTA Autónoma y la CTA de los Trabajadores, la CGT realiza una nueva huelga luego de casi un año de tregua. Los dos paros anteriores habían sido en 2024, el 24 de enero y el 9 de mayo. Los sindicalistas argumentaron que la medida de fuerza es por "paritarias libres, homologación de todos los Convenios Colectivos de Trabajo, aumento de emergencia para todas las jubilaciones y pensiones, actualización del bono y poner fin a la represión salvaje de la protesta social". Sin embargo, en el Gobierno creen que los motivos son políticos, y atan la fecha del paro al inicio del calendario electoral, a días de que comience con los comicios en Santa Fe y con la campaña ya en marcha en la Ciudad de Buenos Aires.
“Es un paro político, no hay motivos reales para realizarlo, no hay una consigna clara porque van desde ir contra el acuerdo del FMI y la recomposición a los haberes de los jubilados”, expresaban desde la Casa Rosada en la mañana del martes.
Por su parte, el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, dijo en declaraciones radiales que “sería un día absolutamente normal” de no ser por el corte de servicios de trenes y subtes. “No veo un acatamiento significativo”, agregó. “Si no le cortan la posibilidad de acceso al trabajo, la medida queda vieja”, sostuvo.
Cuestionó asimismo que los gremios hayan hecho ya tres paros a Javier Milei, mientas que no hubo ninguno durante la gestión de Alberto Fernández. En rigor, tras Fernando de La Rúa, Milei se constituye en el presidente que sufre el tercer paro más rápido desde el retorno a la democracia en 1983, a los 487 días de iniciada su administración, mencionó un informe de Universidad Austral. Pero, al mismo tiempo, Milei obtiene el mayor intervalo de tolerancia sindical entre un segundo y tercer paro (334 días), en comparación con de la Rúa (35 días), Alfonsín (98 días), Cristina Kirchner (140 días), Mauricio Macri (189 días) y Carlos Menem (262 días).















