Cuánto cuesta y cómo es la excursión al Titanic
La desaparición del submarino comercial Titán de la empresa Ocean Gate Expeditions mantiene en vilo al mundo luego de su desconexión con cinco personas a bordo. Este exclusivo servicio cuesta unos 250 mil dólares pero no es el único que ofrece la empresa, ya que permite conocer las profundidades de otros puntos del mundo.
Los restos del naufragio del Titanic, hundido en abril de 1912, inspiraron historias y películas que generaron gran interés en el público general. Este interés motivó a la empresa Ocean Gate Expeditions a crear un servicio que permite conocer de cerca los restos del famoso trasatlántico inglés.
Obviamente, el servicio no es nada económico. El costo de la expedición a los restos del Titasnic es de 250 mil dólares y se realiza en un submarino pequeño llamado "Titán" donde pueden ir cuatro visitantes y un tripulante que lo conduce. La experiencia que ofrece la empresa cuenta con dos horas y media de descenso hacia el lecho marino, tres horas en el fondo y otras dos horas y media para volver a la superficie.
Este no era el único servicio que ofrecía la empresa, sino que también ofrece otras tres expediciones que realiza con el mismo submarino en el Océano Atlántico. Las mismas eran viajes a las Islas Azores, a las Bahamas y otros viajes que se organizan a medida de quien contratara la expedición. Estos se enfocan en vivir una experiencia distinta que lleva a conocer las profundidades del mar y paisajes naturales imponentes.
La expedición de Ocean Gate Expeditions a las Islas Azores, archipiélago portugués en medio del Atlántico Norte, se caracteriza por ser uno de los mejores lugares para bucear en el mundo. En esa zona marítima hay una diversa fauna subacuática y respiraderos hidrotermales que pueden explorarse gracias al submarino Titán, hoy desaparecido.
Esta expedición estaba programada para mayo de 2024, con servicios que se ofrecerían en la segunda quincena de dicho mes, viajes que ahora se encuentran en suspenso con la desaparición de la unidad. La embarcación que lleva a los turistas al destino para luego sumergirse en las profundidades del atlántico salía de las propias islas y navegaba por tres días, ofreciendo paisajes de la superficie y una expedición a las profundidades.















